miércoles, 13 de enero de 2010

Las Cámaras de la Reflexión

Una preciosa Mazmorra en donde Jaina se entera de muchas cosas que nos van aclarando las cosas sobre el Arthas. Básicamente que del joven templario de Stratoholme ya no queda nada y que su cuerpo es una cáscara vacía rellena con el espíritu de su espada maldita.

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Esta primera parte de la mazmorra es especialmente difícil si no llevas un buen equipo de dps, o un tanque sin el suficiente nivel. Porque se puede realizar, y se realiza, con dos técnicas similares y una radicalmente diferente.
En las dos primeras, el grupo se esconde ya sea en el primer pasillo a la izquierda de la sala o en el propio pasillo de entrada al fondo del todo (cuidado que la puerta se cierra y siempre se queda alguien fuera) y el tanque se queda solito esperando atraer a todo el que se mueva.

El mecanismo de los ataques se trata de un grupo de cinco personajes de los cuales entre uno y tres van a hacer ataques a distancia y los otros a repartir estopa de cerca. En especial el más molesto es un enano cazador que, con una gran escopeta, hace una daño de aupa además de poner bufos de lentitud y demás “trampillas” que molestan y mucho.

Para evitar que los atacantes de distancia machaquen al grupo, lo que hace el tanque es quitarse de la visión del caster, y así obligarle a acercarse hasta que esté al alcance del resto del grupo que lo pone “tibio” en un pis pas.

El problema de esta técnica, es que todos tienen que estar pegados a la pared y la visión de la cámara casi siempre es incomodísima, no permitiéndote ver a quien le estás dando o a quien le debes dar o quién se está escapando de control.

Después de unos cuantos “wipes” tanto como DPS como Tanque, Bendem F’Lar, con su hermandad, encontró otra técnica mucho más sencilla pero que requiere más coordinación y disciplina. Y es recibir las oleadas en el centro de la sala. Justo en el altar del centro.

En este caso, mientras el tanque recibe la lluvia de golpes de los cinco atacantes, un compañero a distancia y un mele se van a buscar uno a uno a los malotes que disparan desde lejos, empezando por el enano. Y entre los dos los van tumbando. Finalmente se vuelven al grupo a rematar a los que queden en pie cerca del tanque.

En cualquier caso esta sala es un sitio en donde los DPS deben demostrar lo que valen, no por su nivel de recount, si no porque deben impedir en todo caso llevarse el aggro del tanque. Es decir, cuando se inician las oleadas, NADIE sana ni pega hasta que el tanque tenga el aggro bien cojidito. Si se consigue disciplina en los DPS, estás oleadas son bastante cómodas de quitárselas de encima.

Otra cosa que es muy bueno es llevarse a un paladín que pueda aturdir a todos los atacantes ya que son no muertos y da un respiro muy grande al Healer en su labor.

Una vez tirada los cinco de la oleada, llega el Boss. El cual es sencillito de tirar a DPS puro… si noWoWScrnShot_121309_213100 fuera por las maldiciones de pérdida de control del personaje que lanza continuadamente. Si llevas un tanque que tenga protección máxima contra estos efectos (miedo y demás) lo tendrás más fácil. Aquí también es importante que los DPS no se lleven el aggro ya que el pesao este reparte buenas toñas. Ah, y que los chamanes no pongan el totem, que no contrarresta el efecto.

Al acabar con los dos Boss (osea tres oleadas), se nos abren las puertas del fondo de la sala y nos acercamos al siguiente Boss… pero eso es parte del siguiente post.

“Con el corazón encogido en un puño, el sudor frío perlando su frente, los puños crispados aferrando la espada y el escudo corría, más bien huía,  Bendem F'Lar presa del pánico”

miércoles, 16 de diciembre de 2009

De tanques y talentos


 "Gente con los talentos en proteccion hay muchos, pero tankes hay pocos"

Foro de GuiasWow


martes, 15 de diciembre de 2009

El Foso de Sarón by Bendem F'Lar

“Desde las alturas, a lomos de su dragón no muerto, percibe con sus vacias cuencas la entrada de los defensores de la Alianza a sus territorios. Un odio visceral atraviesa las heladas brumas que llenan sus despojos y prepara un ataque inesperado, terrible…”

Hemos entrado en el Foso de Sarón, después de haberle dado su merecido a Devoraalmas y su ridícula voz de soprano, y nos enfrentamos con la terrible visión de la Vermis de Escarcha de Tyrannus.  Hay que reconocer que el bicho impone, y los dos acompañantes que están en el suelo me producen unas ensación de inquietud. No sé, algo falla, algo no está bien, algo no es correcto.

Acallando mis inquietudes me preparo, lanzo todos los hechizos que me protegen y me lanzo a por el primer enemigo mientras Lady Jaina lanza a una multitud de sus soldados al ataque.

Con una voz profunda, Tyrannus se mofa de nuestros esfuerzos y, con un acto de terrible poder, convierte a nuestros valientes en no muertos que, horrorizada, la propia Jaina se vé obligada a combatir.

Mientras, la pobre mujer se lamenta por la perdida de sus huestes, el grupo sin pausa termina de “ablandar” a los pull en que estamos centrados y nos preparamos a continuar limpiando la mazmorra rumbo al primer boss (al fondo a la derecha). Aprovechamos para ir liberando a los esclavos para cumplir otra misión mientras reventamos a los esqueletos gigantes – que graciosos están temblando mientras le damos estopa de la buena – y tumbamos a los soldados sobre monturas voladoras que realizan la patrulla. Aquí, básicamente, solamente hay que tener cuidado de no adelantarse en las labores de Tanqueo y mantener el grupo coordinado y juntito.

Llegamos donde el Maestro de forja Gargelus. Un feo y enorme Gigante de Escarcha.

Recuperamos y nos volvemos a preparar para iniciar el asalto de este Boss relativamente sencillito poniendo imprescindiblemente un aura contra la escarcha. Yo, como tanque, me debo enfrentar a el lo suficientemente lejos como para que cuando corra hacia su forja para lanzarnos un ataque de área [Pisotón atronador] ,que hace mucha pupa, nos dé tiempo a todo el grupo a escondernos detrás de las piedras verdes que ha dejado en el suelo.

El grupo le tiene que pegar por los lados ya que tiene el ataque [Ola escalofriante] que hace daño en un cono por delante suyo y el healer debe cuidar a los melee porque el monstruo tiene un aura cercana que hace daño de escarcha.

Una vez caído este gran Gigante de Escarcha, continuamos pulleando hasta llegar al siguiente Boss, que es lo contrario del anterior en muchos aspectos: Es pequeño de estatura, es feo y asqueroso, envenena el suelo y es bastante más difícil.

Habló de Agh el Esbirro de Puagh.

Este “hermoso” tiene mala baba venenosa literalmente. Primero tanto el como sus pull anteriores que arrastran unas enormes cajas atadas a ellos por cadenas, sueltan un veneno que mancha la tierra de verde y de la que hay que salir corriendo que hace mucho daño. Después el Agh también coloca un hechizo explosivo en forma de semiesfera que crece en el tiempo cuanto más se acerca a su detonación, de la que es fácil huir echándose a un lado pero que es muy a tener en cuenta. También, ese viscoso bicho, de vez en cuando se pone a perseguir a uno de los miembros del equipo, el cual debe correr como alma que lleva el diablo pero sin salirse de los límites del territorio del boss o se reinicia (lo cual está muy bien para evitar un wipe y que se salve alguien que pueda resucitar a los demás). Y por último, y como principal ataque a tener en cuenta, Agh grita que nos va a envenenar y en ese momento todos, incluido el Tanque, ponemos pies en polvorosa y nos alejamos de este efecto nova que hace un una pupa de aupa.

Una vez caído Agh, Jaina le pone las peras al cuarto al enano de Puagh y le hace pasar las de Caín hasta darle su merecido.

En el camino que sube hacia la montaña que anteriormente estaba vacio, aparecen los siguientes pull que hay que superar en busca del boss final. Aquí el Tanque, osea yo, se enfrenta a dos grupos de malos, compuestos por una enemiga central, dos distancias y dos que pegan de cerca. Debo mantenerlos todos juntitos y reventar primero a la fémina, seguidos de los distancias (que debo controlar que no le peguen a otro miembro del grupo) y finalmente a los pobretones que queden. Lo mismo, lo repito unos metros más arriba con la siguiente agrupación de pulls y estamos listos para enfrentarnos con otros dos grupos de enemigos.

En este caso, tenemos una primera fila de esqueletos vivientes con dos magos que lanzan ataques a distancia. Lo más sencillo ha sido coger el aggro de los distancias, consagrar y les inmovilizo con cólera sagrada. Mientras el healer me mantiene vivo y los dps reparten tortas como panes.

Bueno, ya nos hemos quitado a estos y vemos la boca de una cueva. Fría, oscura y con ruidos inequívocos en su interior que señalan que está repleta de enemigos. Y aunque son, ciertamente un montón de ellos, no es especialmente difícil. Aquí hay dos cosas críticas que hay que cumplir a rajatabla. Lo primero, que el grupo vaya por detrás del Tanque a una prudente distancia –nadie pegado a mi, que me vean correr desde lejos rodeado de necrófagos y demás compañía- y, segundo, que nadie le pegue a ningún bicho. Es crítico que el Tanque se lleve a todos y cada uno de los bichos hasta el centro de la cueva (bueno realmente es un pasillo) en donde, cogiendo como target el bicho de piedra grandote, entonces sí se produzca la demostración de poderío de los DPS.

Acto seguido, y ante de que vuelvan a aparecer más enemigos, vuelvo a salir corriendo repitiendo la maniobra anterior pero ahora hasta la salida de la cueva. Me recuerdo que con Colera Sagrada le doy un respiro al Healer para mantenerme vivo y finalmente, con la llegada de Jaina y más de sus leales servidores, devolvemos a la tierra a estos hijos del Rey Exánime.

Me doy la vuelta con calma y otra vez tengo delante al pesado del Señor de la Plaga sobre el famélico dragon humeante. Me acerco sin prisa. Con calma. Esperando que Tyrannus termine de soltar su discursito y que, por fín, se ponga al alcance de mi espada.

Este último boss es full dps y full healer. Yo mantengo el tipo recibiendo una buena tunda, mientras los DPS sufren ataques de hielo, escarcha, ataques desde la Vermis y un “dopaje especial” que lo hace un 100% más fuerte. Osea, que gracias al mágnífico Yasper, me mantengo vivo mientras Kreby, Odiss y Sharai le hacen morder el polvo.

“Un extraño hormigueo recorre mi espina dorsal, una premonición de muerte y dolor aún mayor que la percibida al inicio del Foso. Me giro para avisarle al portavoz de la Alianza del peligro inminente cuando, con un destello fucsia, nos teletransportan fuera de la destrucción…”

lunes, 14 de diciembre de 2009

Buscador de grupo automático y hermandades

“- ¿Hacemos un Onyxia10? -
-    No puedo que estoy con mi alter de nivel 70 y nos vamos a hacer Nexo –
-    No puedo que estoy en Raid –
-    No puedo que voy a bajar al perro –
-    No puedo, tengo save en Onixya10 y 25, TOC y Ulduar.
-    … (silencio) –

Tres semanas después Bendem F’Lar sigue preguntando:
-    ¿Hacemos un Onixya10? – “


El nuevo buscador de grupos aleatorios que ha incluido Blizzard en el parche 3.3 funciona increíblemente bien. Ayer, Bendem F’lar, no tardó más de medio minuto en encontrar grupos bastante equilibrados para las mazmorras aleatorias a las que se apuntó por medio de esta herramienta.

Causa una curiosa sensación el ver a los compañeros de grupo que en su nombre aparece un asterisco indicando que son de otro reino (ahora si que son reinos y no universos paralelos desconectados como antes) y en su nombre se señala si su procedencia es de Tyrande o de Dun Modr o de cualquier otro (parece que restringe por idioma).

Y a Bendem F’lar le viene de perlas el chorro de chapas de triunfo y de conquista que le van a permitir ponerse un equipo guapo tanto para ser DPS como Tanque. Al igual que las chapas de escarcha que aún merecen un estudio en profundidad a ver que cositas moradas  se pueden adquirir con ellas.

Pero, para un jugador solitario como este humano Paladín, que prácticamente subió hasta nivel 65 sin ningún addon y sin entrar en casi ninguna mazmorra, se le plantea una insólita duda:

-¿Para qué quiero una hermandad ahora?-

Desde que llegó a Dalaran siempre se encontró con problemas para encontrar grupo e ir a limpiar mazmorras. Su paso por Luces de la Muerte – con Scotex a la cabeza – y ahora en Dragones Sombríos – con Dalaprin y Blademax – no había solucionado los problemas de encontrar compañeros en los momentos en que tenía un hueco para ir de instancia de 5.

Y la nueva moda, y que merecerá un post-flame, de pedir Logro para acceder a las Raid de 10 o de 25, se ha presentado como una barrera insalvable para todos aquellos, como nuestro aguerrido paladín, que quieren participar en estas multitudinarias batallas justamente para conseguir el Logro y poder seguir luchando y equipándose.

Osea, que el asuntillo de encontrar gente para equiparte en mazmorras de 5 personas ya sea por chapas o por loteo (lo que sueltan los bichos al morir agónicamente y con cara de sorpresa) lo ha solucionado Blizzard. Y que, en un tiempo prudencial, estará listo para las Raid de 10 como Naxx, Ulduar o TOC.

Pero entonces: ¿Qué sentido tiene ahora una hermandad?

Bueno le queda el papel principal de socializar en el Wow. Y que te salgan mucho más baratas las cosas con los encantadores, peleteros y joyeros hermanos. Y, si es lo suficientemente grande o lo suficientemente disciplinada, poder ir de Raid sin agobiarte por los wipes que puedan ocurrir o por llevar encima el título de "Ingeniero de Energía Nuclear con Doctorado de Reventar a Onixya sin fallecer en el intento".

viernes, 11 de diciembre de 2009

TOC4 y cuatro heroes valientes- By Bendem F'Lar

Uff, que horas de entrar en batalla… las 21:00. Y qué ganas que tengo de ver lo que han hecho de nuevo los de Blizzard y el parche 3.3 del que llevo leyendo meses.

A ver, a ver. Anda, si no hay entrada con una animación chula. Jo!:(

Esperaba un peaso animación  en 3D como las que nos tiene acostumbrado la gente del Wow . Bueno, espero que no sea a la muerte del Arthas porque entonces no creo que la vea nunca, que no he terminado ni una mazmorra de Raid de la última expansión.

Veamos. Grandes cambios en el mapa. Ni un addon me funciona. Nuevo canal de Busqueda de Grupo y primer cambio grande e importante con el nuevo parche: casi no hay comunicaciones en el canal de la ciudad o de comercio. Algún despistado pidiendo Healer o Tanke y al que todos le dicen que use el buscador.

Bueno, vamos allá, abro el interface del susodicho (mü gonico y simple) y me apunto a una heroica aleatoria como tanque o dps. Me pregunta, como en Conquista, si me quiero unir a la cola y (enorme, agradable sorpresa) nada más aceptar… tachan!! Formado el grupo y me veo entrando en Cot4 sin tiempo para cambiar equipación y talentos.

Somos 5 personas de las cuales 3 son de otros reinos. Lo comentamos con un poquillo de asombro – cómo carajo lo habrá echo los de Blizzard – y compruebo que el healer es bueno y el conjunto de personas es bastante equilibrado, más bien tirando a bueno.

Ale Arthas, suelta to el tostón de conversación. Súbetele a las barbas del Paladín y de Jaina y grítale tonterías al diablo del moño rojo antes de liarte a matar zombies.

Y aquí estamos, corriendo como descosidos buscando el Boss en la banderita blanca para hacer Cot4 en tiempo y que consigamos un bonito Draco (que ya tengo gracias a Spasky) para elCobardeDeLaPradera (*)

Según van pasando los minutos me doy cuenta de dos cosillas:
  1. El dps es bestial, ya que vamos sobradísimos. Y me da la sensación que le han bajado la dificultad a los bichos.
  2. El healer es la caña. No me baja la vida por muchos animalicos que provoque.

Cuando hemos acabado con todo y hablamos con Arthas para continuar la segunda fase de la mazmorra, elCobardeDeLaPradera nos indica que tiremos por delante que ahora viene. Yo, centradísimo en mi Tanqueo, le digo que bien y seguimos reventando bichos dentro de la casa… hasta que uno de los DPS advierte que estamos solo cuatro y me sale una preciosa ventanita en todo el medio de la visión preguntándome si queremos expulsar a elCobardeDeLaPradera.

Joe, si es justo cuando debo consagrar y lanzar el escudo vengador para atraer a todos los pull y la maldita ventana en to’ el medio!

No. Le digo que no quiero expulsarlo. Y cuando reventamos a los bichos feos, le pregunto al resto del grupo
-¿Qué ha pasado, porqué queréis echarlo?-
- ¿No tiene morro?, que se ha quedado atrás y estamos solo dos DPS-
- Pero si nos avisó que tiraramos por delante…- digo yo.

Y justamente en ese momento elCobardeDeLaPradera se desconecta del grupo y nos quedamos con cara de tontos.

- ¿Qué? ¿Lo intentamos entre los cuatro? Yo creo que estamos sobrados – digo.

A lo cual, mientras tiramos al boss gordo de dentro del edificio, todos se apuntan.

A continuación es una auténtica carrera contra el tiempo, corro, provoco, consagro, reparto estopa, mantengo el mana, provoco, corro, más bichos. Camino de espaldas para llevarme al necrófago y su pandilla y que venga la cosa monstruosa verde y la hormiga gigante y todos al mismo tiempo. El healer, imbatible me aguanta con vida sin pestañear y los DPS, DIOS los DPS tumban los bichos como espigas maduras de trigo.

Me encanta sobre todo un ataque de área que son rayos del cielo, que hacen un ruido y una luz azul brutal mientras inmoviliza a todos y le arreamos a gusto los demás.

Ya estamos bajo el último puente. Solo me quedan un par de docenas de zombies de la plaga que tumbo y salgo corriendo hacia boss que lotea el Draco… y nos faltan poco más de 3 minutos.

Ahhh, que pasada. Que gusto de grupo. Entre cuatro hemos hecho Cot4 en tiempo con más de dos minutos de sobra.

Con calma nos vamos al último boss, el cual tiramos en menos de lo que cuesta decirlo, y muy a gustito volvemos a pulsar el icono verde (ahora en el minimapa) para decirle que nos saque de la mazmorra y dar por finalizada la experiencia.

Muy bien Blizzard, se acabaron las largas esperas. Se acabaron el spam continuado de los canales de comercio y de ciudad. Y además ahora recibimos chapas de escarcha, de triunfo y de conquista a tutiplén.:)

(*) elCobardeDeLaPradera es el quinto miembro de la banda que desertó de la mazmorra perdiendo no solamente las recompensas si no también la montura del Draco que todos los demás teníamos.

La Forja de las Almas - By Bendem F'Lar

“ - Sal del anillo morado!!  – alerta Bendem F’Lar  mientras provoca a Devoraalmas y camina de espaldas  para alejar al grupo del área mortal…”

Acabo de salir de hacer la primera aleatoria diaria, con dos chapitas de escarcha calentitas en mi bolsa, cuando en la hermandad se monta un grupo para entrar a la Forja de Almas, la primer ala de la nueva mazmorra del parche 3.3, en modo normal.

A través del Ventrilo me asignan el papel de Tanque – el destino me está empujando hacia ese rol de forma descarada – a lo cual yo dubitativo le pregunto a Kaoos si tengo suficiente nivel.

- Seguro, en normal no hay problema – me responde confiado. Y confiado en su confianza me dispongo a probar las hieles/mieles de este nuevo reto.

Por si las moscas me “alquilo” el anillito 245 de Tanque (Garra de fortificación ) como me ha enseñando Luisen (cinco), y me compro un par de Frascos de sangrepiedra sintiéndome listo para enfrentarme con las primeras huestes del Rey Examine.

Ale, vamos pa’ allá entrando en la primera mazmorra a la izquierda y dejando a una pesadísima Jaina hablando sola mientras vamos tumbando uno tras otro los pull. La cosa pinta bien y veo que Yasper no tiene el más mínimo problema en mantenerme con vida y me voy relajando siguiendo los consejos de Kaoos que ya se la ha ventilado (a la mazmorra, no a Jaina) anteriormente.

Llegamos al primer boss, Bronjahm el Padrino de almas, el cual no es muy difícil. En la primera fase el nigromante toma el alma de uno de los miembros del grupo. En ese momento yo tengo que alejarlo el máximo posible del pobre desgraciado que ha sufrido el ataque para evitar que su alma, en forma de bola luminosa, llegue hasta el boss y le regenere vida. Osea, yo lo alejo, y el resto de los DPS se centran en tumbar la bola del alma.

Un poco después, el boss se queda quieto y empieza a hacer unas contorsiones que te indican que va a entrar en la segunda fase en donde hace una barrera de color morado a su alrededor y a unos 20 metros. En ese momento todo el mundo tiene que meterse en rango de melé. Porque el que se quede fuera es echo papilla por este ataque. Así que pegaditos y oliéndonos el aliento los unos a los otros, reventamos a este boss y obtenemos bonitas recompensas, que en mi caso la Lucky Old Sun  que es un arma de tanque del mismo nivel que la que llevaba pero que me sube el preciado índice de defensa hasta 522 (me falta poco para el Cap de Ulduar a 540).

Sigamos escaleras pa’ arriba, cada vez más seguro con ese peaso healer que me mantiene full verde la vida, llevándonos por delante todo pull que vemos y llegando rapidito al segundo Boss: Devoraalamas.

Este es un bicho feo que tampoco es que sea muy difícil hacerle pupa hasta su defunción. Lo más crítico es que se sitúa encima de un jugador y planta un bufo de área en forma de circulo en el suelo de color morado (más bien fucsia) del que tienes que salir corriendo para no perder vida. Vamos, nada nuevo bajo el sol. También debes estar al loro de un rayito morado, que no tengo claro lo que hace porque yo estoy centrado en lo mío. Finalmente, cuando ya está cerca de diñarla, el bicho se escapa de mi Aggro, no porque yo sea manco sino porque es la última fase del boss, y se pone a repartir estopa a diestro y siniestro. Pero con el tríode DPS que llevamos su vida se acaba en un pis pas y acabamos la mazmorra obteniendo otro bonito despojo para mi Tanque. Las botas Sollerets of Suffering.

“El sudor se enfría bajo las placas. La adrenalina aún impregna las celulas de Bendem F’Lar mientras medita si acaso sus días de DPS han de dar prioridad a un futuro Tanque. A lo lejos se oye la llamada del Buscador de grupo invocando a la siguiente batalla en el Torneo del Cruzado y, con un profundo suspiro y el ligero chirrido del metal, se levanta y se prepara para el teletransporte”

jueves, 10 de diciembre de 2009

Las Chapas de Escarcha

Hoy he estado revisando el equipamiento que se puede adquirir por los emblemas de escarcha y me he quedado maravillado al comprobar que puedo acceder a equipación de nivel 264.

Unos cascos, unos guantes, unos pantalones que son una auténtica pasada. Y más teniendo en cuenta que no me veo obligado a meterme en una Raid para obtener un “añadido” como lamentablemente sucedió con el emblema de heroísmo y el Trofeo de la Cruzada que solamente se conseguía tumbando los boss de la Prueba de Cruzado en Raid de 10 y 25. Dejando fuera de mi alcance, por lo menos a Bendem F’Lar, el acceso a las piezas más potentes al no tener suerte o tiempo como para encontrar una Raid que lo llevara al TOC sin pedirle antes el logro de haberlo echo.

Ay amigo, pero no todo es oro lo que reluce. Los precios se han disparado y para obtener las cinco piezas de este nivel tienes que obtener nada más ni nada menos que 305 chapas (si has leído bien). Lo cual implica que a dos chapas por día de la mazmorra aleatoria, y siete días a la semana, tardarías la friolera de 153 días consecutivos para poder comprarte todo. Cinco meses de na’ sin dejar ni un día de hacer la aleatoria heroica.

Ah, pero tampoco todo es tan malo como parece porque si consigues que tu hermandad sea disciplinada y hagas las misiones de banda semanales, en cada una de ellas te llevas cinco chapitas de escarcha y 5 chapas de triunfo para el equipito 245.

Conclusión, con mi nivel de participación en Raid, lo llevo claro. Va a llegar el Cataclismo antes de obtener el  [Castle Breaker's Battleplate]